En la cuaresma se puede observar gente que regala aguas frescas en iglesias, escuelas, negocios, parques y calles de Oaxaca. El día de la Samaritana se celebra el cuarto viernes de cuaresma, tres semanas antes del viernes Santo. Se colocan y adornan grandes puestos adornados con flores de buganvilias y ollas grandes con exquisitas aguas tradicionales oaxaqueñas.

La tradición de La Samaritana se basa en el pasaje bíblico de Jesús en Samaria  descrito en el evangelio según San Juan.

La tradición inicio en iglesias y atrios como una forma de evangelizar pero dada la calidad humana de los Oaxaqueños se arraigo como una Guelaguetza ya que en esencia culturalmente los pueblos de Oaxaca están acostumbrados a dar y pasa de la iglesia a escuelas y negocios. Hoy en día los visitantes o propios y extraños disfrutan de esta expresión al degustar de forma gratuita las ricas aguas fresca.

Los sabores típicos de la samaritana son la horchata, la chilacayota, limon con chía. La Samaritana no es más que la expresión de la cortesía y gentileza de los Oaxaqueños.

 

 

  

  

 

Santa María de la Asunción Tlacolula, su nombre religioso, o Tlacolula de Matamoros, el nombre oficial, se encuentra a 30 minutos de la Ciudad. Antiguo asentamiento zapoteca es cuna del mezcal, y su templo de la Asunción y capilla del Señor de Tlacolula, del siglo XVI, muestran asombrosa decoración de yesería y de hierro forjado.

Inagotable, invaluable e inolvidable es el mercado dominguero de Tlacolula, resumen perfecto del centro de ese estado, Oaxaca.

De muchos pueblos de los valles centrales de Oaxaca llegan los indígenas, principalmente, a vender y a comprar a Tlacolula el domingo, y a deslumbrar las mujeres con el colorido de su ropa. Para el experto no es difícil saber su procedencia, basta ver las prendas que portan: mascadas solferinas, rebozos amarillos, blusas floreadas, faldas de lana, fajas rojas, enredos grises

No hay encuentro más colorido ni más antiguo ni más sabroso que el del florido tianguis. Es una gran algarabía pública, fiesta indígena en origen, en esencia. Y a esta fiesta todos estamos invitados, cualquier domingo del año.

 

 

 

 

 

 

Es una más de las tradiciones gastronómicas propias de la ciudad de Oaxaca ya que en el centro y sus barrios así como en la mayoría de las casas se disfruta de un pan duro remojado en vinagre acompañado de sal de chile. Hoy en día existen nuevas formas de preparación que son ricas pero en la sencillez de este antojo radica su exquisitez 

 

 

  

 

 

 

El mercado 20 de noviembre se encuentra ubicado a dos cuadras del Zócalo de la Ciudad de Oaxaca y junto al mercado Benito Juárez, sobre las calles de: Aldama, 20 de noviembre, Arteaga y Miguel Cabrera.

La construcción del mercado se inicio en marzo del año 1862 concluyéndose en 1882. El mercado 20 de noviembre también es llamado mercado de la comida o de las carnes. En él se encuentra una gran variedad de productos pero sobre todo se encuentra, como en todos los mercados de México, el sabor de la comida. Al ingresar por la calle Miguel Cabrera hallaras un pasillo donde encontraras carne de res y puerco, que puedes disfrutar en los asaderos que se encuentran ahí mismo, junto a la carne, y que se acompaña con exquisitas tortillas de maíz hechas a mano, cebollas y chiles asados.